martes, 3 de noviembre de 2020

Trump es tan malvado que va a dar un golpe de Estado (a sí mismo).

Los argumentos que vi del progresismo antitrumpista son terribles. Me hacen acordar al núcleo duro del macrismo y los anticuarentena cuando hablan de las intenciones de Cristina y de Alberto.

Es el tipo de cosas que piensa, dice y cree la gente cuando está embargada por factores emocionales, pero con la particularidad que el progresismo les da un cierto barniz pseudoracional.

Pero la única racionalidad verdadera que hay es la de los oligarcas y plutócratas que manipulan hábilmente las prejuiciosas creencias de mucha gente.

Ahora parece ser que si Trump gana, en realidad no gana, es fraude, quiere perpetuarse en el poder, etc., etc. Y si Trump pierde, quiere sabotear las elecciones, hacer fraude, etc. Lo cual justificaría la intervención de los militares para sacarlo del cargo.

https://www.defenseone.com/ideas/2020/08/all-enemies-foreign-and-domestic-open-letter-gen-milley/167625/

Parece que a los antitrump no les parece relevante lo que decida la mayoría de electores, siempre Trump va a ser culpable de algo.

Es muy probable que, dada la naturaleza de los poderes reales que se oponen a Trump, a saber: Generales de OTAN y Pentágono, empresas del Complejo militar-industrial, ergo Wall Street, gran parte de los servicios de inteligencia tanto local como extranjeros (Inglaterra), medios de comunicación hegemónicos, etc., etc., estos poderes no son buenos perdedores, así que es probable que hagan 2 cosas: 1) la “gran Bolivia 2019” (acusar de fraude al ganador legítimo); 2) promover manifestaciones tipo “Maidán” (Ucrania) para socavar la legitimidad del gobierno y forzar el cambio de régimen, que es lo que buscan los poderes oligárquicos. Ambas cosas pueden hacerlas en forma sucesiva o simultánea o una de las dos.

Si Trump accediera a ese cambio de régimen, lo dejarían, tal vez, gobernar, pero no accede. Por lo tanto, intentarán instalar a otra figura en el Ejecutivo.

La otra alternativa es que Trump decline ante la presión, en aras de la “gobernabilidad”. Por la personalidad de él es difícil esto, pero todo es posible.

Yo sé que al progresismo le cuesta horrores digerir esto. Piensen lo que decía Walsh. El imperialismo siempre aprieta con dos pinzas. Si leyeron las propuestas teóricas que formulé en el post de agosto pasado, se darán cuenta que el imperialismo también opera en EE.UU., porque el imperialismo no es un país ni una alianza de países, es un sistema global, un Imperio que usa y coloniza países, y los oligarcas que son el soporte de ese Imperio tienen una nacionalidad nominal, no real o sustancial.


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