viernes, 25 de febrero de 2022

La ventaja mediática del provocador.

Durante casi 8 años desde el lado ucraniano lanzaron miles de provocaciones, atentados, bombardeos, sabotajes, etc., etc., contra la región del Donbas, las autoproclamadas Repúblicas de Donetsk y Lugansk, cuyos habitantes se opusieron abiertamente al golpe de Estado de 2014 que, patrocinado por EE.UU. e Inglaterra, derrocó al presidente legítimo de aquellos días (Yanukovich).

Esa conducta agresiva, desestabilizadora e invasora que permitió el gobierno de Kiev contra una parte importante de su propio pueblo (de ascendencia rusa o rusos de origen) no fue condenada ni reflejada en los medios de comunicación occidentales.

Lo que sucedió es que el provocador tiró la piedra (durante 8 años) y el sistema mediático de occidente los ayudó a esconder la mano.

En cambio, el provocado (los pueblos de Donetsk y Lugansk y Rusia) no tiene esa ventaja, debieron aguantar esos 8 años y tratar de neutralizar a los provocadores quienes querían hacer un genocidio étnico contra todos aquellos que tuviera algo que ver con Rusia. Por supuesto Rusia no podía ser indiferente a lo que sucedía en sus fronteras con cientos de miles de flias. con un vínculo muy fuerte con su propio país.

Durante los últimos meses, los provocadores patrocinados por el Occidente angloamericano, intensificaron sus provocaciones, aumentando el número de efectivos en la "línea de contacto" (llegando a 150.000 entre fuerzas regulares y milicias neonazis), envolviendo a las Repúblicas del Donetsk y Lugansk. También aumentaron en forma regular y sostenida el armamento cada vez más sofisticado que provenía de Inglaterra y EE.UU.

Los sabotajes, atentados, asesinatos e incursiones de los provocadores aumentaron dramáticamente ante el silencio cómplice de los países de Europa continental (Francia, España, Alemania, Italia, etc.). Todos sabían las aberraciones que estaban ocurriendo. No hicieron nada porque esos países no tienen soberanía. Son los mismos que se rasgan las vestiduras por la "invasión" rusa a un país "soberano".

Ucrania no es un país soberano porque no tiene ni un gobierno ni un Estado preocupado y ocupado en mejorar las condiciones de vida de su propio pueblo. Es un instrumento al servicio de una geopolítica oligárquica angloamericana que le es ajena.

Se convirtió en ese instrumento a partir del golpe de Estado de 2014. A partir de allí hubo un cambio de régimen y empezó a incentivarse la rusofobia en forma generalizada y se le dio a extremistas neonazis una influencia en el aparato del Estado que nunca hubieran podido conseguir en forma democrática como era antes del golpe de Estado.

Algunos de los líderes ucranianos (fantoches que sin el apoyo de EE.UU. e Inglaterra no serían nada) empezaron a hablar de que querían tener armas nucleares. Esta fue la gota que rebalsó el vaso.

¿Se imaginan como ve Moscú a un régimen absolutamente antinatural y distorsionado por la influencia foránea de la OTAN que pudiera disponer de armas nucleares a km. de Moscú?. Era absolutamente claro lo que iba a pasar.

La cancillería argentina debiera de dejar de pensar en términos formales y debe atender lo que realmente pasa.

China e India, por lo que tengo entendido, no condenaron a Rusia. Es casi la mitad del mundo. Argentina debiera ponerse a tono con esa mitad del mundo.

jueves, 24 de febrero de 2022

Así habla un jefe de Estado con personalidad real.

Este es el gran contraste con los fantoches, con personalidades artificiales y títeres como muchos en Occidente.

http://en.kremlin.ru/events/president/news/67828

Es el análisis profundo de un militante tenaz por la causa de un Estado Nacional (soberano), como es el del Presidente de la Federación Rusa.

Como se desprende de sus palabras, tiene clara conciencia de que el principal objetivo de la geopolítica angloamericana es impedir el desarrollo soberano de Rusia en cooperación con China. Esta es la verdadera causa de la guerra mundial subyacente en curso.

Es exactamente lo mismo que las guerras mundiales anteriores, cuando lo que se trataba de impedir era el desarrollo de Alemania en cooperación con EE.UU. y Rusia.

¿Por qué se repite la historia?. Porque la geopolítica no la “hacen” países, Estados o gobiernos, éstos “actúan” el libreto de la geopolítica oligárquica que domina en esos países, Estados o gobiernos.

Mientras no se termine de entender cabalmente esto, siempre va a haber confusión, no se van a entender nunca las asimetrías.

Como ya expliqué en otra oportunidad, la única simetría existente entre Rusia y las potencias occidentales (Inglaterra y EE.UU.) son las armas nucleares. En todo lo demás hay una asimetría notable.

Putin hace “geopolítica del Estado Nacional” que consiste en buscar cooperación y acuerdos con otros Estados en pos del desarrollo mutuamente beneficioso.

Biden (antes Obama, Bush, etc.) actúa la geopolítica que hacen los oligarcas (a predominio angloamericanos) que creen que el desarrollo de Rusia y China atenta contra sus posiciones dominantes e influencia global.

Cuando estaba Trump, éste intentaba “hacer” una geopolítica nacional, no “actuar” la geopolítica oligárquica. Fracasó porque la geopolítica oligárquica no solo lo sacó del cargo sino que, cambiaba constantemente la orientación y las intenciones en que se basaba mientras duró en el cargo (relocalización de industrias en EE.UU., amistad con Rusia, acuerdos con China, paz con Corea del Norte, retirada de Afganistán y Siria, etc.).

Aparatos del gobierno de Ucrania actúan la geopolítica oligárquica angloamericana y utilizan a su propio país como instrumento contra un país extranjero. Incluso quieren combatir a gran parte de su propio pueblo por ser rusos o descendientes de rusos. Esto es una locura completa porque no se trata de una ínfima minoría sino de una importante parte de la poblacíón del país.

Últimamente el presidente de Ucrania se queja por los perjuicios económicos de haberse llegado a tales extremos. Es un presidente que no tiene autoridad soberana alguna, todas las decisiones importantes son tomadas en otro nivel.

Con las categorías del progresismo, el neoliberalismo y el marxismo nada de esto se comprende, y se permanece en una niebla perpetua si no se las abandonan.

La campaña de acción psicológica de la facción de guerra angloamericana es infernal a nivel global. Tienen todas las piezas mediáticas alineadas dentro de esa campaña.

Argentina no debe sucumbir a esa campaña global. Debe permanecer firme, apoyar los esfuerzos de Rusia por la pacificación en el Este de Ucrania y la desnazificación en ese país y condenar las provocaciones y agresiones contra los ciudadanos de origen ruso en esa región. Desde el lado oriental no hay “ucraniofobia”, en cambio desde el lado occidental sí hay rusofobia, alimentada muy bien por intereses extranjeros que facilitan el trabajo de la tradición ideológica neonazi de sectores dentro de Ucrania.

Si el partido de la guerra angloamericano sigue alimentando al monstruo en Ucrania (Batallón Azov, partidarios de S. Bandera, etc., etc., les están dando armamento sofisticado que no imaginaron en su vida que iban a tener) y, luego, se les sale de control (como Hitler en su momento), después no vengan a pedir a todo el mundo ayuda para neutralizar al monstruo que ellos mismos fabricaron.

sábado, 19 de febrero de 2022

Acerca de por qué el proceso de crisis geopolítica y de guerra y el proceso de crisis económica, monetaria y financiera global son dos caras de la misma moneda.

La relación existente entre los dos procesos a que hace referencia el título, ambos con centro en la región Nor Occidental transatlántica, se funda en que los actores que causan ambas cosas son los mismos. Este es un hecho que nunca se termina de comprender en razón del parcelamiento de la realidad política, social y económica.

El complejo militar industrial en EE.UU. no es una entidad separada del sistema oligárquico de Wall Street y la City de Londres. Hay toda una trama de intereses que los une. Esto lo demostré el año pasado en este mismo Blog con un ejemplo concreto.

El problema que tienen los oligarcas y sus gestores en el sistema monetario y financiero global es que está todo pegado con saliva.

Las burbujas especulativas son colosales. Los métodos que emplearon para evitar o posponer la debacle desde lo de Lehman en 2007/8 ("flexibilización cuantitativa"), empeoró aún más las cosas, produciendo disparates como tasas de interés negativas, aumento fenomenal de "crédito" que jamás vio la economía real, "crecimiento" económico sin aumento del empleo, cosas raras en la velocidad de circulación del dinero, etc., etc., etc.. Todas aberraciones que los profesionales de la economía prefieren ignorar o normalizar.

Ahora, a todo eso se suma la inflación y la probabilidad de que un aumento de las tasas de interés provoque una estampida de salida de capitales de los países "emergentes" hacia los bonos del Tesoro de EE.UU.

Todo esto los oligarcas lo saben porque es su propio sistema.

Al mismo tiempo que ocurre ello, los oligarcas ven que las herramientas de que disponen Estados más soberanos (Rusia y China, sobre todo) que escapan a sus intentos de sojuzgamiento, les permiten afrontar los problemas atendiendo mejor a las necesidades sociales de lo que lo hacen los países occidentales, los cuales atraviesan una situación social y política bastante desastrosa (principalmente EE.UU.).

Los oligarcas de la facción angloamericana que tienen la mayor influencia en el moldeamiento de la realidad actual creen que, si Rusia y China logran dar un salto cualitativo en lo tecnológico que pueda transmitirse a sus sociedades mejorando la calidad y condiciones de vida de su gente, entonces su poder e influencia global (la de los oligarcas angloamericanos) va a menguar sustancialmente.

Es esta convicción que tienen lo que los lleva a la locura de preferir patear el tablero geopolítico a riesgo de una guerra mundial que podría exterminar a la civilización y a la especie humana.

Quizás crean que ellos podrán pilotear las consecuencias de una guerra y sobrevivir a ella librándose de la “amenaza” de Rusia y China y su posible éxito económico en condiciones de paz.

Esta noción absolutamente pesimista del ser humano -creer que el éxito del otro es una amenaza para uno, creer que la realidad es siempre juego de suma cero- es característica permanente del pensamiento oligárquico a lo largo de la historia y de las generaciones.

Y es esa noción la que está llevando al mundo al desastre actual.

Una actitud optimista que los líderes políticos populares de cada país debe cultivar en sus pueblos es la que se fundamenta en el pensamiento nacional de cada pueblo. La realidad no es un juego de suma cero, el bien del otro puede ayudarlo a uno y el bien o éxito de uno puede ayudar al otro.

Esto no es una visión candorosa de la sociedad. Es el potencial existente en cada uno, todos los días. Se puede ver por todos lados ese potencial, en nuestros vecinos, el barrio, etc., solo que en esta realidad moldeada por el pensamiento oligárquico resulta muy difícil hacer acto ese potencial. Es por tal razón que los líderes deben cultivar permanentemente la concepción optimista de la naturaleza humana para que ese potencial se realice.

Cuando todos creen que el ser humano es malo, producirán maldad a su alrededor y, así, confirmarán sus propias creencias, una suerte de profecía autocumplida.

Es el dilema shakesperiano de los oligarcas que dominan el mundo. Sienten que el éxito del otro (por su propia cuenta, soberanamente) es su propia ruina. Y hacen lo que sea para boicotear ese potencial éxito. Son capaces de desatar una guerra nuclear. Así llevan al mundo entero al desastre, lo que los arrastrará a ellos, porque, aunque sobrevivan en búnkeres de lujo a km. bajo tierra, la condición de oligarcas en esas condiciones va a estar bastante devaluada.

domingo, 13 de febrero de 2022

Otra metáfora sobre la guerra venidera y el mecanismo del pretexto para justificarla y detonarla.

Supóngase que Ud. y un pariente suyo, pongamos su hermano, viven en casas que están una pegada a la otra.

Todo ocurre como si, desde la casa del otro lado de la de su hermano, un violador y asesino tiene planificado invadir la casa de su hermano y calcula “muy bien” la reacción suya para socorrerlo.

Como el violador y asesino controla la TV, los diarios, los mensajes masivos, etc., el tipo quiere hacer creer a todo el barrio que la eventual reacción tanto suya (para socorrer a su pariente de al lado) como la del dueño de la casa (su hermano) constituye un delito, no siendo en realidad una “reacción” a la acción del asesino y violador.

¿Cómo va a hacer el asesino y violador para disfrazar la reacción suya y de su hermano como si fuera otra cosa distinta a una reacción?; lo que no es otra cosa que transformar a las víctimas en victimarios.

El acto de la invasión a la casa y lo que el asesino y  violador tiene intenciones de hacer dentro de ella va a ser atribuido a una simulación suya y del dueño de la casa (su pariente). Van a decir que Ud. y su pariente están agrediendo e “invadiendo” la casa del vecino de al lado (donde el asesino y violador planifica sus acciones).

Si Ud. y su hermano muestran pruebas o imágenes de la invasión y agresión que están sufriendo, el asesino y violador va a decir a todo el mundo que Ud. falsificó la evidencia y de que Ud. mismo y su hno. simularon un ataque que no ocurrió. Aquí hay que acordarse de lo que decía CFK en su libro acerca del mecanismo de “proyección”, en el sentido que lo que están acostumbrados a hacer los victimarios lo atribuyen a las víctimas.

¿Cómo saben los voceros del partido de la guerra (complejo militar industrial, sectores de la inteligencia americana y británica, oficiales de las FF.AA. cooptados, medios de comunicación, diputados y senadores cooptados, etc., etc..) con tanta precisión cuándo va a ser la mentada “invasión rusa” a Ucrania?.

Lo saben porque ellos saben cuándo ellos mismos van a incursionar y asesinar en el Donbas, que es la región ruso parlante en el Este de Ucrania, a fin de provocar la reacción (reacción que será resignificada en la opinión pública mundial como “invasión”) rusa que justifique la guerra.

Como sucede en todas las guerras orquestadas, los orquestadores encuentran fácilmente a quienes las actúan, en el caso de Ucrania es el “nacionalismo” filo nazi de los seguidores de Stepan Bandera, quien fuera colaborador de los nazis durante la II Guerra mundial. Esta es la gente que el gobierno “progre” de Obama-Biden puso en el aparato de gobierno y Estado en Ucrania a partir del golpe de Estado de 2014, con la inestimable colaboración de Victoria Nuland. Y no solo eso, EE.UU. e Inglaterra les provee armamento cada vez más sofisticado para que aumenten su capacidad de daño. Y no solo eso, les envían instructores y les dan entrenamiento para que sepan utilizar ese armamento.

Espero que Putin, quien posee un alto nivel intelectual y sentido estratégico, no “pise el palito” y encuentre una manera de eludir los planes de la geopolítica a predominio angloamericana, flanqueando y sorprendiendo al partido de la guerra angloamericano.

La Argentina debe prepararse para un escenario internacional para el cual deberá dejar de lado su histórica neutralidad, condenar la agresión del partido de la guerra angloamericano y sus juegos geopolíticos y continuar las relaciones económicas con China y Rusia orientadas a la inversión en la construcción de infraestructura de transporte y energética que tanto necesita nuestro país.

Esto, evidentemente llevará a una tensión en las relaciones con EE.UU. e Inglaterra, a lo que no hay que tenerle miedo.

La Argentina, a pesar de todos sus problemas, no debe resignar una posición internacional justa ante el conflicto bélico venidero a cambio de eventuales “ventajas” económicas que nos ofrezca EE.UU. para que brindemos nuestro apoyo a su bando en la guerra. Es decir, Argentina debe hacer todo lo contrario de lo que hizo durante el menemismo en la década del ’90.

domingo, 30 de enero de 2022

Acerca de cómo Argentina puede tornar irrelevante el acuerdo con el FMI.

Así como la influencia de las cosas y las personas no son absolutas sino que dependen de la propia mentalidad y de cómo uno las conciba y las perciba, lo mismo ocurre con las cuestiones económicas y políticas.

Cuando se dice "el acuerdo con el FMI va a condicionar por 10 o 20 años al país", se está suponiendo que el país es como una fotografía del presente proyectada de aquí a 10 o 20 años. Como si no hubiera dinámica o cambio en esto.

Eso es una visión implícita muy pesimista puesto que, bajo ese supuesto, a lo mal que estamos se le agrega el mal que va a provocar la influencia del FMI.

Una visión más optimista sería esta: el gobierno Argentino puede tomar medidas que están fuera de las incumbencias alcanzadas por el acuerdo con el FMI.

¿Qué medidas podrían ser éstas?.

Por ej. la estatización de Vicentín y el pago de la deuda a sus acreedores. Otra medida podría ser la nacionalización de los depósitos bancarios, lo que implicaría que los Bancos no pueden comprar más letras del BCRA.

Se me ocurren otras medidas sobre las que el FMI no podrá decir nada porque no violarían el acuerdo, como por ej. todo lo que tiene que ver con la fiscalización física del comercio exterior y la profundización de los controles cambiarios y de precios.

Es decir que Argentina puede echar mano de un repertorio de herramientas tendientes a lograr el objetivo de minimizar la fuga de capitales, la evasión y la especulación financiera, lo que redundará en la captación de más dólares provenientes de los sectores de ingresos internacionalizados.

Con los recursos que se pueden recuperar así, en tres o cuatro años se finiquita el problema del FMI, incluso sin necesidad de años de gracia y sin afectar los ingresos de los asalariados y jubilados.

Lo que estoy proponiendo es que se pague al FMI con los recursos que habitualmente se fugan, día a día, mes a mes, año a año. Porque en la Argentina la fuga no es cosa solo de las crisis, es en los tiempos “normales” también, incluido con el cepo cambiario. En las crisis solo se acentúa, pudiendo llegar a duplicarse. La fuga “normal” detectable y “no detectable” es de unos 1.000 millones de U$S al mes. Y la fuga en las crisis es el doble de eso o más.

No podemos contener el ahorro total de los argentinos porque es una economía que es como un barril lleno de agujeros, lo que se ha naturalizado desde la década del 80’ por lo menos. Esto ocurrió por el apartamiento del Estado del control del sistema monetario y financiero y el comercio exterior. Eso comenzó con Martínez de Hoz durante la dictadura temprana (1976/77, Ley de entidades financieras, derogación leyes de nacionalización de los depósitos, eliminación de controles sobre comercio interior y exterior, etc.) y se profundizó durante el menemismo.

La influencia que tendría un acuerdo con el FMI es muy dañina si seguimos con el barril lleno de agujeros, pero no lo sería si los tapamos y usamos los recursos que así se junten para deshacernos del FMI en 40 meses (sin necesidad de recurrir a los años de gracia).

De esta forma se podría lograr la continuación en el gobierno del mismo espacio político a partir de 2024 y, una vez, cumplido el acuerdo hacia 2025, todos los recursos que se junten podrían ponerse al servicio de mejorar las condiciones de vida del 40% de la población argentina que está pasándola muy mal.

La decisión de tapar los agujeros del barril todavía nos pertenece. Es una cuestión de coraje y tenacidad en la prosecución de los objetivos de bienestar general y justicia social.


martes, 14 de diciembre de 2021

Una metáfora acerca de la naturaleza de la situación geopolítica mundial.

Ilustro las tácticas de la geopolítica oligárquica seguidas por el tándem EE.UU. e Inglaterra con la siguiente metáfora.

Supóngase que en la casa de la flía. de su vecino uno de los hijos incendió la habitación de sus padres, echándolos de la casa y subyuga a sus hermanos con quienes Ud. tiene lazos de parentesco político. Pareciéndole una locura lo que ocurrió se pregunta por qué sucedió eso.

Ud. empieza a indagar y descubre que el loco responsable del descalabro no actuó solo sino que tenía apoyo de cierta gente extranjera que vive lejísimos del vecindario y que fue la que lo instigó e incentivó para que hiciera ese desastre. No solo eso sino que les dio justificación, armas y entrenamiento para consolidar la nueva situación.

El loco, al mando aparente de la casa, ante la resistencia de varios de sus propios hnos. y hnas., se prepara (entrenado y armado por la gente extranjera de fuera del vecindario) para incendiar las habitaciones de los hnos. rebeldes con los cuales Ud. tiene lazos de parentesco.

Pero la insidia de la gente de fuera del vecindario que solivianta al loco no se detiene aquí. Aprovechando el control que ejercen sobre un considerable repertorio de recursos humanos y materiales, hacen una campaña de mentiras en todo el barrio, la ciudad, el país y el mundo, diciendo que Ud. es un autoritario y agresivo que quiere invadir la casa de al lado y que eso no se va a tolerar y que van no solo a defender la casa sino a atacar la suya si osa mover un pelo (incluso si lo hace dentro de su propia casa) ante la situación que se desarrolla frente a sus ojos.

Fin de la metáfora.

No sé si se capta que ya la guerra la tienen decidida y solo están buscando el pretexto para justificarla, como fue siempre en la historia. Cuando se escribe la historia oficial se cambia el orden cronológico, poniendo la decisión como consecuencia del pretexto, cuando en realidad fue al revés, el pretexto fue consecuencia de la decisión.

Ya encontraron el escenario y los actores (muchos de los cuales de tradición nazi). Les falta afinar más el pretexto y que Rusia pise el palito en Ucrania.

Estas tácticas de la geopolítica oligárquica se aplicaron en Irak, Siria, Libia, etc. Taiwán ahora mismo, etc. Solo con algunas variantes en los actores y en el libreto. Pero en esencia es siempre lo mismo. Primero la decisión geopolítica (que se reduce a la confrontación con Rusia y China) y, luego, la búsqueda del pretexto que la justifique.

 

sábado, 4 de diciembre de 2021

La política no es lo que pasa sino lo que se hace para que pase (JFK).

 

Es frecuente escuchar en boca de diversos actores del espacio oficialista frases como éstas:

“El principal problema de la Argentina es la escasez de dólares”.

 “Sólo se puede ser audaz cuando hay reservas en el Banco Central”.

 “Hay que aumentar las exportaciones para tener dólares”.

“No da la correlación de fuerzas”.

Etc., etc.

Muchos analistas, militantes, funcionarios o candidatos incorporan estas cosas como frases hechas o axiomas a partir de los cuales elaboran razonamientos o racionalizan.

Como en la política común y corriente influyen mucho las ambiciones personales por los cargos y la figuración, necesitando para eso la validación de los demás (no solo de los electores en épocas de elecciones sino el visto bueno de los que toman decisiones en las “internas” o en las roscas), se facilita mucho que las frases hechas como las señaladas se extiendan y se transformen muchas veces en sentido común. Cómo cada uno reproduce ese sentido común es cuestión ya de personalidad e individualidad de los actores.

Estas son el tipo de cosas que empañan y obturan la creatividad en la política, puesto que es muy difícil que el que participa de la lucha política se gane el cargo o conquiste una posición de poder él solo, con su propia subjetividad, sin necesidad de ser validado por otros. Las excepciones a esta regla son los “líderes de conducción” (ver conceptualización de JDP).

Los peronistas inteligentes deberían pensar en “¿cómo pensaría un líder de conducción?”.

Por ej., tomemos el ejemplo de la mentada “escasez de dólares” o “restricción externa”.

Lo primero que pensaría un líder de conducción es que debe haber un proceso que lleva a eso. No lo toma como un dato a partir del cual hace política o economía, sino que lo toma como el corolario de un proceso en el cual hay que intervenir para que el corolario sea diferente.

¿Por qué se produce la escasez?. ¿Por déficit en balanza comercial, de pagos, fuga, etc.?. ¿Qué cuenta es la que más incide en el déficit o la escasez?. ¿Qué tipo de funcionamiento o proceso económico reflejan esas cuentas?. Esta última es la pregunta que vale, puesto que la respuesta a ella será la verdadera razón que se reflejará en las cuentas.

Si uno tiene un barril relativamente pequeño (la capacidad de la economía argentina) y lo llena bastante, supongamos un 90% (el uso de esa capacidad), puede estar satisfecho con ese nivel. Ahora, si uno tiene un barril lleno de agujeros y hace el mismo esfuerzo por llenarlo que en el caso anterior, obvio que no va a estar satisfecho porque se va a llenar muy poquito puesto que el contenido se va a perder por los agujeros.

Si uno mira el saldo de la balanza comercial de los últimos 20 años se da cuenta de que NO HUBO ESCASEZ de dólares. Lo que ocurrió es que se fueron en giro de divisas, pago de utilidades, fuga de capitales, deudas, etc., etc. Todo ocurre como si nos pagaran por todo lo que exportamos pero, luego, tuviéramos que devolver casi toda la diferencia entre lo que nos pagaron y lo que importamos (saldo positivo de la balanza comercial). Es decir, salieron bienes exportables, entraron dólares y entraron bienes importados y volvieron a salir dólares. El efecto neto de mediano plazo es que salieron bienes exportables, entraron bienes importados y salieron dólares. No sé si alguien se dio cuenta de que esto es casi lo mismo a que no nos hayan pagado por lo que exportamos o a que solo se produjo un intercambio de equivalentes entre lo que exportamos y lo que importamos.

En términos sencillos: exportaciones = a importaciones + salida de capitales. Que es lo mismo que decir que el precio que recibimos por los exportables tiene un número negativo implícito equivalente a la salida de capitales. En cambio, el precio de lo que pagamos por importar no tiene ese descuento.

Y, además, tenemos que agregar a la cuenta todo lo que se evade en forma clandestina e informal: subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones, subdeclaración de volúmenes físicos exportados, triangulaciones vía países vecinos, etc., etc.

En este sentido, el compañero Samid, al identificar el problema del saqueo de la Argentina como el problema principal, está rigurosamente en lo cierto. Pero es un tema que está casi absolutamente ausente del debate político. Se ha naturalizado el hecho que el barril que tenemos que llenar esté lleno de agujeros y casi nadie ve una anomalía en eso.

En este contexto, proponer que hay que aumentar las exportaciones para tener divisas, ignorando olímpicamente todo lo precedente, es absolutamente descabellado en el mejor de los casos o cínico en el peor.

Un líder de conducción no se detendría aquí. En caso de abundancia de dólares se preguntaría, también, a qué clase de proceso obedece eso?. Por ejemplo: ¿se agrandó la parte exportable a expensas del achicamiento del mercado interno?, ¿el costo en dólares del trabajo argentino se redujo?, ¿los porcentuales de lo exportado sobre lo producido son adecuados?, etc., etc.

Por ejemplo, el líder de conducción no se alegraría por la cantidad de dólares que ingresaron los últimos dos años en concepto de exportaciones de carne, sino que se fijaría en la pérdida de la ingesta de proteína animal para 20 millones de personas, que es lo que pasa (además de la inflación) cuando se exportan 1.000 millones de Kg. de carne por año. A este tipo de procesos Perón los llamaba “hacer dólares a costa del hambre del pueblo”.

Resulta obvio que la principal tarea de un gobierno nacional-popular o peronista, ante una situación así, es tapar los agujeros del barril y tratar de que lo que producen los argentinos, sea mucho o poco, se pueda poner al servicio de los argentinos, evitando que intereses privados ajenos se lleven gran parte de esa riqueza.

Tapar los agujeros del barril significa concretamente que hay que intervenir en el comercio exterior y en el sistema monetario y financiero.

Se trata de la creación de una empresa de cereales, oleaginosas y carnes que sea del Estado y que compre una parte de la producción local y la comercialice al exterior. Con esto se terminan las retenciones y se puede direccionar la renta proveniente del comercio internacional del país en beneficio no solo de sectores urbanos de la industria y la infraestructura sino también de pequeños y medianos productores agropecuarios.

Este control en el comercio exterior tendría repercusiones en la política monetaria. En efecto, como el ingreso de dólares, en tal escenario, pertenecería a una empresa del Estado, no sería necesario que el BCRA emita pesos y letras contra ingreso de dólares del sector privado, lo que repercutiría positivamente en el manejo del tipo de cambio y el fortalecimiento de la moneda nacional, con lo que el Estado podría direccionar el ahorro nacional de manera más productiva y atendiendo con más facilidad las necesidades sociales.

Tales cambios generarán la reacción de intereses privados oligárquicos de origen angloamericano tomando de blanco al líder de conducción (y a algunos de sus auxiliares) quien deberá tener un temple muy grande para enfrentar tales reacciones. El líder de conducción sabe que deberá pagar un precio muy elevado por liderar tales cambios, pero estará dispuesto a pagarlo en aras de la justicia social, la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación.

Dicho esto, el que espera que el riesgo lo asuma otro, ya no tiene pasta para líder de conducción, puesto que éste, en calidad de tal, asume lo que se debe hacer y el precio que pagar.

Los individuos-agentes más lúcidos del establishment oligárquico (por supuesto que no son ni Macri ni Magnetto ni ninguno de los que salen habitualmente en las noticias) le temen a la eventualidad de esta situación porque saben que el líder de conducción, al conquistar los corazones y las mentes de mayorías muy heterogéneas, puede provocar cambios y reformas sociales importantes.

En este sentido, no es que las fuerzas de la oscuridad son demasiado superiores a las de la luz y, por eso, no se puede hacer nada, sino que aquéllas existen por ausencia de éstas, apenas la luz adviene la oscuridad desaparece.

El líder de conducción no busca la validación de nadie porque ya sabe lo que vale, mientras que la mayoría de los políticos comunes o normales, buscan permanentemente la validación personal, proyectando la imagen ideal de su propio yo más no la real, generando los deslizamientos de sentido habituales en la práctica donde la persona con un cargo político que debería estar al servicio del pueblo, se sirve del cargo al servicio de ella misma. Terminan, de esta forma, trabajando contra aquellos que deberían servir y a favor de quienes deberían haber combatido.

Lo mejor que podrían hacer los políticos normales o comunes es dejar de creer que son más importantes de lo que en realidad son y tratar de ser humildes sin vanagloriarse de ello. Y que, cuando alguien tiene algo novedoso para aportar, hacer silencio, sin cuestionamientos. Y si está dentro de sus posibilidades, apoyarlo.

El motor de la historia, lo que produce los cambios al servicio del mejoramiento del ser humano y la sociedad, es la mente creativa del individuo más su voluntad, tenacidad y capacidad de sobreponerse a las dificultades aparentemente insalvables. Tales mentes son las que ponen en marcha el movimiento de lo colectivo, de lo social, que es el que termina desequilibrando la balanza y permite la consagración del líder.

El lugar de líder de conducción en la Argentina está vacante desde hace 47 años. ¿Alguien se animará a ocuparlo?. La supervivencia del pueblo argentino (o sea de nuestra querida patria) depende de esa persona potencial que se anime.

Esa potencial persona sabe que deberá sacrificar muchas cosas, gran parte de la forma normal de su vida. Pero también sabe que, si tiene éxito, tendrá el cariño y el amor de la gran mayoría del pueblo humilde que lo recordará por la eternidad a través de la historia y la memoria intergeneracional.