martes, 20 de enero de 2026

Signos del proceso de desintegración geopolítica. Temas sugestivos (X).

1) La ofensiva de Trump sobre la Corona dinamarquesa en la cuestión Groenlandia, reconoce antecedentes históricos (1867, 1910, 1946). Dinamarca y EE.UU. son miembros de la OTAN. Si EE.UU. realiza una operación militar en Groenlandia habilitaría a Dinamarca a pedir la aplicación del art. 5° de la OTAN (defensa conjunta contra el agresor).

2) Aranceles de Trump a Europa debilita a la U.E.

3) Diálogo de Trump con Putin (a pesar de todas las resistencias internas dentro del establishment estadounidense) para poner fin a la guerra de Ucrania, debilita la posición británica en su geopolítica contra Rusia.

4) Fracaso del cambio de régimen en Irán y desbaratamiento de las redes de CIA americana, MI6 británico y MOSSAD israelí gracias a ayuda tecnológica rusa y china.



5) Ya a esta altura puede decirse que el secuestro de Maduro no significó un cambio de régimen en Venezuela. Las tratativas con EE.UU. son las mismas que había propuesto Maduro.

6) Consejo de la Paz de Gaza diseñado por Trump invita a jefes de Estado que Israel y Gran Bretaña considera sus enemigos.

Todos estos signos, más que la maduración de un plan estratégico, están dictados por la pura y simple necesidad: la economía estadounidense no puede sostener la arquitectura de seguridad mundial imperante en las últimas décadas sino a costa de empeorar aún más las condiciones de vida de más de 100 millones de personas que habitan en ese país. Se torna políticamente inviable.

Al mismo tiempo que ocurre eso, empiezan a operar internamente las exigencias represivas estructurales cuando las clases hasta el momento hegemónicas (combinaciones oligárquicas) empiezan a percibir restricciones y limitaciones “externas” e “internas” porque los métodos tradicionales para reproducir su poder global e influencia no dan los resultados esperados.

La plutocracia tiene más “riqueza” en papelitos que pueden desvalorizarse en cualquier momento que en términos reales.

Aquí, como ya expliqué varias veces, la geopolítica oligárquica tiene dos caras: i) los cambios de régimen en el extranjero y/o la guerra militar; ii) la creación del enemigo interno (inmigrante, etc., etc.). Cuando se llega a este punto se está plenamente en la geopolítica fascista. Todavía no se llegó a eso, pero esta es la lógica implícita. Cuando el resultado del juego no satisface, se patea el tablero, sea exterior sea interior.

Posiblemente se esté por romper el núcleo duro oligárquico que antes sostenía todo. Ver, por ej. aquí Trump vs. una de las principales empresas del complejo militar:

https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/115855836062461949

Lo curioso es el tipo de planteo que hace Trump, les dice que usen sus propias ganancias para reinvertir y mejorar la fabricación de armamento. ¿Pero si termina la guerra en Ucrania y EE.UU. se retira de la geopolítica contra Rusia y se termina de manijear a Taiwán contra China, qué incentivo puede tener Raytheon, cuyos principales accionistas son Vanguard y Black Rock?

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