1) La ofensiva de Trump sobre la Corona dinamarquesa en la cuestión Groenlandia, reconoce antecedentes históricos (1867, 1910, 1946). Dinamarca y EE.UU. son miembros de la OTAN. Si EE.UU. realiza una operación militar en Groenlandia habilitaría a Dinamarca a pedir la aplicación del art. 5° de la OTAN (defensa conjunta contra el agresor).
2)
Aranceles de Trump a Europa debilita a la U.E.
3) Diálogo
de Trump con Putin (a pesar de todas las resistencias internas dentro del
establishment estadounidense) para poner fin a la guerra de Ucrania, debilita
la posición británica en su geopolítica contra Rusia.
4) Fracaso
del cambio de régimen en Irán y desbaratamiento de las redes de CIA americana,
MI6 británico y MOSSAD israelí gracias a ayuda tecnológica rusa y china.
6) Consejo
de la Paz de Gaza diseñado por Trump invita a jefes de Estado que Israel y Gran
Bretaña considera sus enemigos.
Todos
estos signos, más que la maduración de un plan estratégico, están dictados por
la pura y simple necesidad: la economía estadounidense no puede sostener la
arquitectura de seguridad mundial imperante en las últimas décadas sino a costa
de empeorar aún más las condiciones de vida de más de 100 millones de personas
que habitan en ese país. Se torna políticamente inviable.
Al mismo
tiempo que ocurre eso, empiezan a operar internamente las exigencias represivas
estructurales cuando las clases hasta el momento hegemónicas (combinaciones
oligárquicas) empiezan a percibir restricciones y limitaciones “externas” e
“internas” porque los métodos tradicionales para reproducir su poder global e
influencia no dan los resultados esperados.
La
plutocracia tiene más “riqueza” en papelitos que pueden desvalorizarse en
cualquier momento que en términos reales.
Aquí, como
ya expliqué varias veces, la geopolítica oligárquica tiene dos caras: i) los
cambios de régimen en el extranjero y/o la guerra militar; ii) la creación del
enemigo interno (inmigrante, etc., etc.). Cuando se llega a este punto se está
plenamente en la geopolítica fascista. Todavía no se llegó a eso, pero esta es
la lógica implícita. Cuando el resultado del juego no satisface, se patea el
tablero, sea exterior sea interior.
Posiblemente
se esté por romper el núcleo duro oligárquico que antes sostenía todo. Ver, por
ej. aquí Trump vs. una de las principales empresas del complejo militar:
https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/115855836062461949
Lo curioso es el tipo de planteo que hace Trump, les dice
que usen sus propias ganancias para reinvertir y mejorar la fabricación de
armamento. ¿Pero si termina la guerra en Ucrania y EE.UU. se retira de la
geopolítica contra Rusia y se termina de manijear a Taiwán contra China, qué
incentivo puede tener Raytheon, cuyos principales accionistas son Vanguard y
Black Rock?
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