Si se quiere comprender la realidad mundial hay que producir hipótesis, no basta con ideologías, axiomas o postulados, ni con consignas y repetición de frases hechas.
Por ej., si uno quiere y se propone una comprensión profunda no se conforma con este tipo de aseveraciones:
"Trump ordenó el bombardeo de Caracas, Venezuela, y secuestró a Maduro y a su Sra."
"Trump amenaza con intervenir Colombia, México, Groenlandia, bombardear a Irán de nuevo, etc."
"Ucrania envió 91 drones para que impacten en la residencia personal de Putin".
Los límites racionales y emocionales llevarían a uno a creer que Trump es una persona muy poderosa que hace lo que quiere y es un imperialista hijo de puta. O que ucrania se defiende de la agresión rusa como puede.
Ahora bien, esto no es pensar la realidad, es solo satisfacer una identidad, sea ideológica, política o lo que fuera.
Pensar es: nada se da en un vacío de laboratorio. No existe eso más que en un experimento científico controlado. Todo ocurre en una corriente ya dada, en una marea preexistente, no es que las decisiones o acontecimientos a que nos referimos en estos ejemplos inventan algo, sino que ocurren en un contexto y sistema de relaciones subyacentes dado.
De lo que se trata es de analizar ese contexto y sistema de relaciones.
Pero no se puede analizar eso ni en modo "neutro", ni en modo ideológico de axiomas y postulados. Solo se puede analizar produciendo hipótesis. Para producir hipótesis primero hay que lidiar con interrogantes.
¿Es Trump todopoderoso y representa una nación con grandes perspectivas futuras para sus ciudadanos? Difícilmente.
¿Es la motivación de Trump consolidar el "imperialismo estadounidense"? La última doctrina de seguridad nacional publicada en noviembre del año pasado habla de dominar en el hemisferio Occidental, sobre todo en las Américas. Es decir, sería un imperialismo que resigna Oriente e incluso Europa Occidental y se circunscribe a las Américas.
Invocar la "doctrina Monroe" para esto es absolutamente descabellado y descontextualizado. La doctrina Monroe la creó J. Q. Adams cuando era Secretario de Estado del Presidente Monroe. Su finalidad era neutralizar, principalmente, al "imperialismo británico" el que había incendiado la Casa Blanca unos pocos años antes. Por supuesto, con el paso de los años y la influencia británica dentro de EE.UU. se bastardeó casi totalmente el sentido original que nada tenía que ver con sojuzgar a las nacientes naciones iberoamericanas, sino de protegerlas del intervencionismo europeo.
Lo que se llama "imperialismo norteamericano o estadounidense" no es más que una comodidad de consigna, una frase hecha que tiene cierta tradición histórica y solo se fundamenta en una suposición: que el poder simbólico de la agencia presidencial estadounidense es superior al poder real del sistema oligárquico.
Y esta suposición es atacable desde muchos lados, no se sostiene. Ya he insistido mucho en este Blog acerca de lo qué es el sistema oligárquico. He citado consideraciones de la jefa CFK, las que, en la práctica de los análisis concretos, es ignorada olímpicamente.
Si el poder de la agencia presidencial de EE.UU. guarda relación con el poderío de la nación, entonces, cuanto menos poder tiene la nación menos poder tiene la agencia presidencial. Todos los datos indican que, en el largo plazo, el poderío relativo de EE.UU. en el mundo cae consistentemente en términos de PBI, solvencia y confianza en el dólar, etc., etc. La desigualdad social y la pobreza (medida sin trucos) aumentan consistentemente en el largo plazo. La capacidad de financiar sus déficits gigantescos es cada vez menor.
De ahí que sea más o menos "racional" la idea de Trump de abandonar a Europa (el sistema oligárquico europeo) en cuanto a seguir la guerra contra Rusia, porque EE.UU. se liberaría de muchos gastos. Pero las facciones oligárquicas están divididas en este punto, las más "anglo" quieren seguir la guerra y las "más americanas" quieren desistir y rapiñar en Iberoamérica. Trump está en medio de estas fracturas.
Más bien el comportamiento de EE.UU. bajo el predominio de combinaciones oligárquicas angloamericanas es parecido al de alguien que está dando manotazos de ahogado y quiere hundir a los que encuentra cerca, para salvarse a sí mismo.
Esto es muy diferente a atribuir poder omnímodo sea a Trump, sea a EE.UU. Muy lejos de eso.
La única diferencia que trae Trump respecto a los presidentes que le precedieron es su modo disruptivo que se presenta bajo una forma de no sumisión a los poderes reales, pero cuando uno escarba un poco, se da cuenta de que eso es mera táctica de marketing, apareciendo como si los hechos consumados que no puede controlar fueran producto de decisiones autónomas del presidente cuando, en rigor, son decisiones de los poderes reales que solo profundizan, bajo distintas formas, planes muy anteriores trazados por agencias de inteligencia que responden al complejo militar-industrial-financiero y mediático a predominio angloamericano.
La táctica de Trump es hacer propia la ejecución de esos planes de manera elocuente, desvergonzada y desfachatada, a diferencia de los otros presidentes (Bush-Obama-Biden) que guardaban ciertas formas y reservas, cuando mataban a millones de personas si se suma lo de Irak, Siria, Afganistán, Libia y Ucrania misma.
Trump cree que esta forma de surfear la interna bestial le da tiempo y lo hace sobrevivir hasta el fin de su mandato. Lo veo difícil. Es posible que lo destituyan luego de las elecciones intermedias, o que muera de alguna enfermedad, antes del término de su mandato. Que esto sea una probabilidad o no dependerá de la confianza o no que le tengan los poderes superiores oligárquicos o la confianza o no que le tengan las bases de MAGA.
Es decir que Trump está actuando en función de una interna propia: la que tiene entre las facciones oligárquicas y entre éstas y el pueblo estadounidense. Lo que habitualmente se dice "administración Trump" como si fuera algo unívoco, está continuamente tironeado por esas internas.
Por ej., cuando gana la facción guerrerista Trump habilita a Marco Rubio, Hegseth, etc. y silencia a la otra: Tulsi Gabbard. Últimamente siempre están ganando los guerreristas y perdiendo los pacificadores.
Pero no es una lucha en una torre de marfil. Es una lucha profundamente contaminada por los factores de poder. Detrás de los guerreristas están Miriam Adelson, George Soros, servicios israelíes, británicos, Bae System, Black Rock, Raytheon, etc., etc.
Los agentes e intermediarios de todos esos intereses están operando constantemente sobre los funcionarios del gobierno, sobornando, amenazando, seduciendo, disuadiendo, con buenos o malos modales según el caso. Los mecanismos de presión sobre la "administración Trump" son múltiples y reconocen una amplia variedad de métodos.
Detrás de los pacificadores solo están las personas que no se vendieron a ninguno de esos intereses. Y la única presión a su favor es la de algunos grupos de jóvenes MAGA que, desde el asesinato de Ch. Kirk, empiezan a percibir las mentiras oficiales. Pero esto es muy poco para prevalecer.
El problema del pensamiento es siempre el mismo a lo largo de la historia humana: ¿las partes con identidad propia entran en interrelación y articulan un todo o, más bien, las partes son un "emergente" o la forma singular en el que el todo se manifiesta?
¿Hacia dónde tiene que ir el pensamiento? Yo creo que es hacia esto último.
EE.UU. como Estado local oligárquico, es decir, dominado por oligarquías, está profundamente condicionado por un mundo (multipolar o "polifónico" para usar la terminología de Putin) que ya no está dispuesto a sacrificarse en aras de una hegemonía unilateral y de facción.
El supuesto gran poder de Trump nada en un mar de contradicciones internas y el supuesto gran poder de EE.UU. nada en un mundo que ya no responde a los incentivos de antes.
Lo que salvaría a EE.UU. (como a la Argentina) es una interrelación inteligente con los nuevos actores mundiales y las nuevas alternativas monetarias, financieras, científicas y tecnológicas existentes. Las reacciones unilaterales solo acelerarán el colapso por más espectaculares que sean los manotazos sean éstos el secuestro de Maduro y su Sra., o el bombardeo a lanchas en el Caribe o los futuros bombardeos a Colombia y México o la toma de Groenlandia.
P.D.: deje de hablar la jefa y el kirchnerismo del diagnóstico: "escasez de dólares". Eso regía para un mundo dominado por el patrón dólar. Ese es el mundo que está dejando de existir. Los que se aferren a él perecerán.
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