Hace mucho que vengo sosteniendo que existe una división dentro de la clase oligárquica en EE.UU. Los "megamillonarios", "multimillonarios", no son todos iguales. Algunos son hegemónicos y otros no.
¿Quiénes son los hegemónicos?
Son aquellos que integran la camarilla que controla fondos de inversión gigantes de Wall Street y la City de Londres, más grandes que el PBI de varios países, y empresas que fabrican materiales y armamento para la guerra. Los accionistas y propietarios de una y otra son las mismas.
Los oligarcas de esa camarilla, a través de una multitud de sirvientes, además, controlan gobiernos, por ej., como ocurrió en el pasado reciente con el de Obama y el de Biden, a través de Tom E. Donilon (hombre de BlackRock muy poquito mencionado en la prensa) o el de Merz en Alemania, embajadas, servicios de inteligencia, medios de comunicación, etc., etc.
La lógica de ese control es global, no es nacional o local. Es una red imperial, como lo era en el pasado la Cía. de las Indias Orientales británica y su junta de gobernadores.
Esas redes conforman lo que se denomina hoy el complejo militar-industrial-financiero y mediático. Los que controlan esta red son los hegemónicos.
No observar eso es como querer hablar del sistema solar sin hacer referencia al Sol.
Musk (Tesla, Space X, o X.com), Bezos (Amazon, Blue Origin, TWP), Zuckerberg (Meta), Gates (Microsoft), no pertenecen a la camarilla hegemónica que controla los resortes y recursos mencionados.
Es por eso que las tecnológicas estuvieron expuestas a la presión de los organismos de inteligencia para ponerlas al servicio de la vigilancia interna y externa, es decir, para usarlas con fines geopolíticos.
Sin embargo, a medida que el proceso de crisis financiera y geopolítica fue empeorando desde 2007/8 (quiebra de Lehman Brothers), las relaciones entre el gobierno y el Estado, controlado por la camarilla mencionada antes, y las tecnológicas se fue complicando cada vez más.
Este proceso de clivaje comenzó a hacer crisis entre 2020 (elecciones raras en EE.UU.) y 2022 (determinación de Trump para volver a la presidencia), agudizándose, luego, con el estallido de la guerra entre Ucrania y Rusia (conflicto creado por la camarilla hegemónica que satelizó y armó a Ucrania a partir del golpe de Estado de 2014), y los dos intentos de magnicidio contra Trump.
Es decir que las crisis, los forzamientos y el liderazgo de Trump catalizaron la escisión dentro de la clase oligárquica, logrando que Musk se ponga activamente de parte del liderazgo de Trump.
En rigor, lo que está haciendo Musk en DOGE, es iniciando un proceso de "descolonización", con todas sus contradicciones, de las estructuras del gobierno del Estado en manos de la camarilla oligárquica hegemónica.
Lo que están haciendo Gabbard, Patel y Ratcliffe en los organismos de inteligencia es lo mismo, una purga para "descolonizar" las agencias de inteligencia puestas al servicio de la vigilancia interna y la geopolítica de guerra externa.
Por eso, era casi obvio el sabotaje que iba a ocurrir de parte de los que están siendo desplazados o neutralizados en su influencia, que son los actores, agentes y sirvientes, lo sepan o no, de las camarillas oligárquicas hegemónicas.
Como ya dije antes de que sucedieran los hechos, el sabotaje a los intentos de acuerdos de Trump con Putin, va a ir creciendo también. Por todos los medios intentarán enemistarlos, meterlos en una guerra no querida (quizá Irán), lo que sea, con tal de que la camarilla de las oligarquías hegemónicas pueda seguir con sus planes, libre de obstáculos.
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