jueves, 19 de febrero de 2026

Aquí Tucker Carlson dando en el clavo.

 Fijarse lo que dice al comienzo de este video.

Jeffrey Epstein estaba relacionado con los servicios de inteligencia de EE.UU., Reino Unido e Israel y con multitud de actores políticos, científicos, financieros, etc., etc. Pero era un agente de poder "independiente" supranacional.

Aquí Carlson, sin ninguna mentalidad teórica, da en el calvo casi sin quererlo. En efecto, formulando su intuición en términos teóricos Epstein solo simboliza un nodo (y de bajo rango) de los tantos de la red oligárquica global privada, lo que denomino el "sistema oligárquico" sin nacionalidad real porque la función del mismo es evitar las nacionalidades reales, concibiéndolas solo como "escenarios locales" de su dominación global.

Hay nodos más grandes y más chicos, pero el poder oligárquico reside en la red en sí misma que conecta esos nodos.

Aunque los nodos parecen funcionar "solos", aislados, "independientes", basados solo en el impulso subjetivo, en realidad, no se formaron solos, por generación espontánea. En efecto, el "ecosistema Epstein" se basaba en una sola persona, pero esa persona tenía una historia, alguien lo acogió desde chico, le dio cabida, lo cultivó. Probablemente Bear Stearns (sí, el Banco de inversión que desapareció con la crisis del 2008) y JP Morgan (cuyo Banco absorbió a Bear Stearns) lo consolidó después.

El ecosistema Epstein no fue más que un pequeño símbolo y expresión de la decadencia civilizacional y cultural que aqueja a Occidente desde larga data. No fue solo un individuo degenerado desgraciado con poder económico, fue un síntoma elocuente de esa decadencia.

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